A menudo muchas PYMES se encuentran con numerosas dificultades para afrontar su deuda debido a su dimensión y el bajo poder de negociación, lo que les obliga a cerrar sus puertas ante la imposibilidad de hacer frente a las deudas. Así que, si tu empresa es una PYME y las deudas amenazan a la misma, aquí encontrarás un post que debes leer sin falta; tu balance y acreedores lo agradecerán.

Con solamente tener en cuenta los siguientes pasos, será suficiente para que tu PYME pueda diseñar una estrategia a la hora de afrontar sus deudas y vislumbrar una salida a una posible situación de impagos, o cualquier otra similar, en la que pudiera encontrarse.

 

factoresOrganización de los acreedores y las deudas

 

Primeramente es necesario saber con precisión quiénes son nuestros acreedores y qué deudas tienen una mayor prioridad. Para llevar a cabo dicha labor existen múltiples formas de hacerlo. Sin embargo, desde Grupo LaBE vamos a tratar de ofrecer una de las más sencillas.

En el mundo el empresarial el plazo es fundamental, ya que de ello depende el éxito o fracaso de nuestra actividad profesional. Por ello, en primer lugar es necesario clasificar a los acreedores de corto a largo plazo, de modo que la actividad de la empresa no se ralentice ante la imposibilidad de atender a nuestros pagos cotidianos.

Así pues, serán los proveedores los primeros en la lista de espera hacia nuestra salvación financiera. Seguidamente, serán los créditos a corto plazo los que deban ponerse a la cola para asegurarnos de que los bancos no nieguen el acceso a la financiación. Finalmente, las deudas de mayor envergadura deberán pasar al último lugar, tras una previa y ardua negociación que abordaremos en el apartado siguiente y de la cual dependerá la supervivencia de nuestra empresa.

 

fiscalidadNegociación con los bancos

 

Convenciendo a nuestros acreedores

Normalmente los intereses son nuestro peor enemigo, puesto que en la mayoría de las ocasiones éstos suelen proceder de préstamos adicionales destinados a afrontar préstamos anteriores. Es por ello que bajo ningún concepto hay que solicitar nuevos préstamos para pagar los intereses de los ya solicitados anteriormente. En lugar de eso es necesario comenzar la negociación con nuestros bancos.

Para ello es conveniente tener en cuenta dos aspectos fundamentales: principal y plazo de vencimiento. El principal corresponde a la cuantía del préstamo, mientras que el plazo se refiere al tiempo que el banco nos da para afrontarlo. De esta forma, lo más recomendable es la unificación de deudas (aunar pequeños préstamos en uno de mayor tamaño) y renegociación del plazo de devolución de modo que tengamos más tiempo, y por ende mayor libertad financiera, y podamos afrontar las deudas en las mejores condiciones posibles.

Con respecto a los acreedores privados es necesario proponerles formas alternativas para poder financiar las deudas contraídas con ellos, de forma que se les pague lo que se les debe sin mermar ni la liquidez ni la viabilidad de nuestra PYME. Además, ser capaces de hacer que nuestros clientes nos aporten la liquidez necesaria por medio del adelanto de las cantidades que nos deben.

                                                                                         

Gestionando nuestra tesorería

Como se mencionó en el anterior apartado, tras haber negociado con nuestros bancos es necesario hacerlo también tanto con nuestros acreedores como con nuestros clientes. Para ello existen diversas formas de hacerlo:

  • Factoring: consiste en el cobro de las facturas que nuestros clientes no son capaces de pagarnos a tiempo a través de un banco que es el que se convierte en acreedor de nuestros clientes, adelantándonos el dinero. En la red existen numerosos sitios web sobre cómo realizar este proceso.

 

  • Confirming o Factoring inverso: en este caso somos nosotros los que concertamos con un banco la posibilidad de que éste anticipe dinero a aquellos proveedores que no nos conceden la posibilidad de dilatar nuestros pagos en el tiempo.

Una vez que hemos organizado nuestras deudas y gestionado la tesorería, sólo queda buscar la manera de que nuestros acreedores pasen a ser nuestros aliados por medio de la compensación de deudas. Dicha compensación se basa en perdonarle la deuda que tengan contraída con nosotros a cambio de ver reducida la cantidad que le adeudamos. Una plataforma muy conocida en la red es la de Deudae, que propone el pago de deudas a través de la compensación de facturas que se corresponden con las de otros deudores, de modo que se puedan emplear dichos créditos para afrontar los pagos pendientes con acreedores que a su vez puedan deber a una PYME.

Una vez realizados estos pasos, sólo queda obtener dinero para poder afrontar el pago de nuestras deudas y hacer la empresa más rentable.

 

Cómo obtener dinero

Como mencionamos anteriormente jamás hay que endeudarse para pagar los intereses de préstamos anteriores. Un caso muy ilustrativo es el de la deuda argentina, en el que se puede observar cómo una concatenación de préstamos destinados a pagar los anteriores ni mucho menos es la mejor solución, pues como decía Jaime Poniachik en el artículo del 6 de Mayo de 2001 sobre la historia de esta deuda, incluido en el diario argentino La Nación: “No te alegres cuando te prestan, alégrate cuando devuelves”.

Entonces, si no podemos pedir dinero a los bancos para pagar los préstamos anteriores, ¿cómo vamos a afrontar las deudas de nuestra PYME? No es tan complicado: aumentando la lista de invitados a nuestra fiesta. Para ello existen diversas maneras de hacerlo, entre las que destacan:

 

  • Crowdfunding: consiste en la participación de pequeños inversores atraídos por el proyecto a través de una red para obtener recursos o dinero. A esta práctica se le conoce también como micro mecenazgo y se basa en la obtención de un conjunto de pequeños inversores que invierten y aportan dinero en empresas que ofertan proyectos que ellos consideran interesantes. Normalmente se suele dar al inicio de un proyecto empresarial, pero ello no quita la posibilidad de que ante una situación financieramente delicada no podamos usar esta herramienta para la obtención de recursos financieros, más si se trata de una PYME que necesita afrontar sus deudas. Existen numerosas plataformas e iniciativas en internet como la de ‘Universo crowdfundingdonde puedes encontrar información sobre este tipo de financiación.

 

  • Business Angels: son aquellas personas que toman decisiones de inversión de manera independiente, para financiar aquellas empresas que les son ajenas pero cuyo proyecto les atrae. En la mayoría de las ocasiones suelen invertir al inicio de un proyecto empresarial, sin embargo, también pueden estar presentes en las diversas fases del mismo. La Asociación Española ‘Business Angels, representa un claro ejemplo de esta forma de financiación empresarial, que si bien no repercute en una mayor suma de intereses sí lo hace en otros aspectos tales como la participación o el control de la misma.

 

  • Capital Riesgo: consiste en la obtención de capitales procedentes de una sociedad de inversión especializada. A cambio, la misma participa en la sociedad a la que financia sin intención de permanecer de forma indefinida en el accionariado. Esta forma de financiación es especialmente recomendable para PYMES. En el panorama empresarial actual existen múltiples sociedades de inversión de capital riesgo entre las que podemos destacar, entre otras, a Acción y Gestión Accionarial, Avalon y Aurica.

 

  • Operación acordeón: esta denominación tan musical debe su nombre al hecho de que consiste en plegar y desplegar el capital social de la empresa en casos en los que las deudas superen los dos tercios de su patrimonio. De este modo, para obtener liquidez y poder afrontarlas lo único que deberá hacer es reducir el capital de la empresa hasta prácticamente cero, para después ampliarlo hasta el mínimo legal establecido dependiendo del tipo de sociedad que sea. Para más información acerca de los pormenores de la operación puedes pinchar aquí.

 

1485383137_f135Confianza en nuestro proyecto empresarial

Un una vez realizados los pasos anteriores sólo queda un ingrediente más: poseer una buena capacidad de persuasión; pues en situaciones adversas puede resultar complicado convencer a los acreedores de la posibilidad real de saldar las deudas, y más si nuestra empresa es una PYME con acceso limitado al mercado de capitales. Para ello, lo más importante es mostrar confianza en nuestro proyecto empresarial y sobre todo disimular la posible desconfianza sobre nuestras posibilidades. Como decía el escritor y médico Irlandés Oliver Goldsmith “quién sólo busca el aplauso de los demás, pone su felicidad en manos ajenas”. Es por ello que la convicción puede resultar un arma tan eficaz como la mejor de las recetas financieras y empresariales. Ahora, estimado lector, a la espera de que la mía haya conseguido convencerte y ayudarte en la medida de lo posible, sólo me queda preguntarte: ¿cuál es la tuya?

Para hacer frente a problemas de esta naturaleza o de carácter legal, desde Grupo LaBE nuestro equipo de profesionales estará encantado de asesorarte y ponerse en contacto contigo.