El año 2016 se inició con la incertidumbre de si, como parece, la Agencia Estatal de la Administración Tributaria continuará estrechando el cerco sobre los deportistas profesionales.

La actuación del fisco durante estos últimos años ha tendido a caracterizarse por la alta beligerancia con las estructuras fiscales de los deportistas profesionales respecto a la explotación de sus derechos de imagen y, la reclasificación de los servicios prestados por parte de los agentes a los clubes, teniendo en cuenta éstos como servicios prestados a los deportistas en aquellos supuestos en los que concurría dualidad en la representación.

Por lo tanto, habrá que esperar al transcurso del año para comprobar si los deportistas profesionales continúan llenando los titulares de la prensa, no solo en relación con sus carreras profesionales, sino por otros asuntos mucho menos favorables a sus intereses y que han ocasionado un desfile incesante de éstos por los Tribunales de Justicia así como un gran número de actas de la inspección de los tributos.

Por lo que, será necesario prestar atención a los posibles cambios de criterio que puedan adoptarse por la Administración Tributaria en relación con el tratamiento fiscal otorgado a los ingresos de los deportistas profesionales. Todo ello considerando que la reforma fiscal no ha conllevado una eliminación o modificación de la regla fiscal del 85/15, la cual se emplea para la explotación de los derechos de imagen, mientras que, por el contrario, la regulación federativa sobre los agentes ha sido modificada sustancialmente, lo que ha supuesto la admisión de la dualidad en la representación jugador/club.

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