Con el mayor desarrollo de las tecnologías, especialmente en el mercado online, las posibilidades y facilidades que se ofrecen a los usuarios y consumidores son cada vez mayores, incrementándose en la misma medida los riesgos a los que se enfrentan. Por ello, resulta de vital importancia conocer los derechos que te amparan como consumidor dentro del e-commerce.

No resulta ajeno a nadie cómo en los últimos años se ha producido una explosión dentro del comercio en internet, surgiendo un abanico cada vez más amplio de opciones; desde grandes compras a adquisiciones más cotidianas, sin necesidad de ir al comercio o establecimiento físico tradicional y pudiendo desarrollar todas las gestiones desde tu ordenador o, incluso, desde tu teléfono móvil.

Internet resulta, por tanto, un nuevo medio de intercambio de mercancías y dinero, con los peligros que ello implica. Así, para poder aprovechar todas las ventajas que ofrece, resulta de vital importancia plantearse la siguiente pregunta:

 

1482276786_f07a¿Conoces realmente tus derechos como consumidor ‘online’?

La mayoría de nosotros conocemos o tenemos nociones básicas sobre los derechos que nos pertenecen como consumidores en el ámbito del comercio tradicional. Sin embargo, son pocos los que de verdad son conscientes de que en el comercio online también existe una regulación legal que los ampara y defiende frente a posibles abusos.

  • Identifícate

Toda empresa que opere dentro del mercado online en España tiene la obligación legal de hacer públicos datos básicos como la denominación, el NIF y los datos de contacto, siendo sancionable el encubrimiento de esta información a los usuarios. Por lo que uno de los principales derechos que nos amparan como consumidores es el tener conocimiento de con quién estamos contratando, con independencia de que sean meros intermediarios o productores en sí.

Asimismo deberán dar una información clara, concisa y actualizada sobre los productos que ofrecen y sobre cualquier peculiaridad que pueda existir con respecto a los mismos.

  • Cómo pagar

Los medios de pago son cada vez más diversos y variados, dejando de lado el dinero en metálico. Podemos observar un auge cada vez mayor del llamado “dinero de plástico”, ejemplificado en las tarjetas de crédito u otras plataformas de pago online como PayPal.

Por ello, las empresas que operan dentro del comercio online, no pueden circunscribir ni limitar nuestra forma de abonar el precio a un método de pago especifico. Existe por tanto el derecho del consumidor online a realizar el pago como prefiera sin que por ello se faculte a la empresa vendedora a realizar un recargo. Además, la compañía debe asegurarse de que dichos medios de pago sean totalmente seguros para los usuarios.

  • Cuándo y cómo

Los plazos y formas de entrega de los productos comprados en internet suponen uno de los puntos más conflictivos entre consumidores y vendedores, por lo que se antoja necesario matizar de forma clara este punto en concreto.

Como usuario debemos saber que si las condiciones de entrega no están especificadas de forma exacta durante la compra online, el plazo máximo del que dispone el vendedor para entregar el producto es de un mes, debiendo avisar al comprador del posible sobreprecio por el transporte; bien sea por gastos de envío o bien por aranceles internacionales, de forma que no se produzcan aumentos del precio con posterioridad a la compra y envío.

En caso de que dicha entrega no pueda realizarse en el plazo establecido, deberá notificarse al comprador por la vía más urgente, siendo este último, el propio consumidor, quien decide si ejercer su derecho a desistir o si, en cambio, continúa con la operación. Dicha decisión no supone en ningún caso un coste adicional a lo ya abonado.

Junto a esto, se debe poner en conocimiento del consumidor el derecho a reclamar en caso de que se produzca un retraso injustificado en la entrega, pudiendo llegar dicha reclamación al doble de lo pagado.

  • El derecho a desistir, el 14/14

Como consumidores de productos online, uno de los principales derechos, y probablemente el más recurrente, es el de desistimiento.

Éste permite a los usuarios y consumidores a desistir y retirarse de la compra dentro de un plazo de 14 días sin necesidad de justificar el motivo que les ha llevado a ello.

A la vez, obliga a la parte vendedora a devolver el importe íntegro de la compra en los 14 días siguientes al desistimiento. Esta es la llamada regla 14/14, que permite que en el plazo aproximado de un mes (28 días) el consumidor de productos online vea su pedido cancelado y su dinero devuelto.

  • Producto garantizado

Probablemente este será el único aspecto en el que la normativa relativa a las compras online se equipara a la existente en el sistema físico tradicional, puesto que el tiempo de garantía de un producto comprado por el sistema del e-commerce es exactamente el mismo que si la mercancía hubiese sido comprada en una tienda física, es decir, dos años.

Aunque existe la característica concreta de que durante los primeros seis meses la garantía se encuentra especialmente reforzada, por entenderse que en caso de producirse un defecto en ese plazo estimado de tiempo, dicho fallo se concibe como de origen, siendo achacable por tanto al vendedor.

Si quieres más información puedes consultar la web de Facua.

  • ¿Y si la empresa es extranjera?

En un sistema cada vez más globalizado como es el del mundo de la compra online, se debe observar cómo si la empresa radica en un territorio miembro de la Unión Europea, deberá atenerse a las normas comunitarias existentes.

El problema aparece cuando la empresa se encuentra fuera de la propia Unión, ya que la reclamación y defensa de los derechos de los consumidores se hace mucho más difícil. En este sentido, la realidad de los hechos va por delante de la Ley.

Aunque para tranquilidad de los consumidores y usuarios, siempre que una empresa ofrezca sus servicios y productos en España con medios suficientes, como la web en español o publicidad dirigida al público de nuestro país, se ha entendido de forma cuasi unánime que debe atenerse a las reglas del juego que se aplican en España, por ser donde, efectivamente, se realiza la actividad principal de la empresa.

 

1484865848_f082Facebook y su nueva gestión de pago

De obligada inclusión en este artículo por tratarse de un tema de rabiosa actualidad, nos referimos a la nueva opción que en los últimos días ha ofrecido la red social Facebook a sus usuarios: la gestión de pagos y transferencias online.

Tras haber cumplimentado todos los trámites oportunos ante las autoridades españolas y ante el propio Banco de España, la mayor red social a nivel mundial ha decidido ofertar un servicio de pago por medio de su sistema de mensajes.

De esta forma Facebook, que ya lleva un tiempo ofreciendo servicios de publicidad a las marcas y empresas, ha dado un paso más allá en su intención de convertirse en una red total, dejando de ser un mero sistema de intercambio de informaciones y pasando a ofrecer una amalgama aún mayor de posibilidades, si cabe, a sus usuarios.

Aun siendo muchas las ventajas y oportunidades las que se prevén mediante este sistema, desde la propia Facebook son conscientes de que deberán mejorar sus sistemas de seguridad de datos, altamente cuestionados y con un amplio historial de ataques y sustracciones, para poder llegar a desbancar de forma efectiva a sus competidores.

Quién sabe si en un futuro podremos realizar todas nuestras compras desde la plataforma de la propia red social, en todo caso, esta apertura de Facebook al sistema de pago y transferencia supone una amenaza a los métodos tradicionales de pago, no sólo por su facilidad sino también por el gran impacto que tiene debido a sus grandes audiencias al tratarse de una red social con más de 1.600 millones de usuarios. En todo caso parece que el gigante Facebook ha visto la oportunidad de negocio ideal para su expansión y piensa aprovecharla en beneficio de sus usuarios y, a la postre, consumidores de productos online.

 

sociedadLa velocidad del futuro

Tratándose de un mundo tan volátil y de gran desarrollo tecnológico como el de Internet, donde la novedad de hoy mañana será algo obsoleto, resulta de vital importancia conocer los derechos que nos amparan como consumidores de productos online y usuarios del sistema del e-commerce, sin dejar de hacernos la pregunta por excelencia:

¿Serán suficientes o deberemos realizar una constante actualización de los mismos para adecuarlos a la cambiante realidad del mundo online?