Tras la caída del mercado petrolero, la industria geotérmica resulta uno de los mayores beneficiarios de esta nueva situación. Por ello, es ahora el momento para que los empresarios aprovechen esta oportunidad y los gobiernos fomenten la inversión.

La energía geotérmica no es solo una tecnología limpia, renovable y de bajo impacto ambiental, sino también una alternativa viable que favorece la diversificación de la matriz energética con una producción de energía constante e independiente de las fluctuaciones de los costos de los combustibles y de las variaciones meteorológicas.

A pesar de que este tipo de energía renovable constituye únicamente alrededor del 0.3% de la producción mundial de energía eléctrica, América Latina se posiciona como un gran mercado potencial para su producción pudiendo alcanzar un 15% del total de la producción mundial. Asimismo, México se sitúa como el país de Latinoamérica con una mayor capacidad de energía geotérmica.

Recientemente, tuvo lugar el Congreso Geotérmico de Centroamérica y el Caribe (GEOLAC 2015) que reunió en Nicaragua a gobiernos, organismos multilaterales e inversores con el objetivo de explorar nuevas oportunidades para aumentar la producción geotérmica.

En el Congreso se establecieron los siguientes desafíos a los que la industria de la geotermia ha de enfrentarse en la actualidad:

  1. Mitigación de riesgos. Resulta primordial mitigar los riesgos en las etapas previas de excavación exploratoria. Para ello, es necesaria la participación del sector público a través de la inversión estatal, incluyendo el apoyo a la exploración. Del mismo modo, gracias al Fondo de Mitigación de Riesgo, los desarrolladores públicos y privados podrán postular desde inicios de 2016 en adelante para una Donación de Contingencia que cubrirá hasta el 40% del costo de hasta 3 pozos de excavación previa.
  2. Incentivación a la inversión. Como se ha mencionado previamente, los gobiernos deben fomentar la inversión a través de un acceso a la financiación con el fin de reducir el riesgo. Para ello, los gobiernos deben ocuparse de racionalizar los marcos normativos legales.
  3. Incremento de la contratación pública de desarrolladores con experiencia. Los países necesitan atraer y seleccionar a expertos con habilidades financieras y técnicas para llevar a cabo la exploración. Esta necesidad es crucial para la energía geotérmica ya que podría jugar un rol crítico en la diversificación, reducción de costos y en la matriz ecológica del sector eléctrico de América Latina y el Caribe.

A su vez, durante la pasada COP20 se puso en marcha el Fondo para el Desarrollo Geotérmico (GDF) para América Latina. El GDF constituye la primera iniciativa de donantes múltiples para promover la energía geotérmica a escala continental.