¿Cuántas personas viven alquiladas o conocen a alguien que lo haga? El número de individuos que suscribe un contrato de arrendamiento de vivienda es cada vez mayor; bien porque los jóvenes migran a otras ciudades por estudios o trabajo, bien porque el alquiler es una alternativa, cada vez más popular, a la compra de una casa.

Sin embargo, la mayoría desconoce que junto a las obligaciones establecidas en los contratos de arrendamiento, existen otras a favor de la Administración cuyo incumplimiento puede derivar en una sanción. Por este motivo, a continuación expondremos los principales deberes que existen frente a la Hacienda Pública cuando se alquila una vivienda.

Entre esos deberes podemos destacar:

  1. El pago del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas.
  2. El depósito de la fianza.

 

Impuesto sobre transmisiones patrimoniales onerosas

Para sorpresa de muchos, los arrendamientos de inmuebles destinados a la vivienda están sujetos al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (tributo conocido por gravar la compraventa de viviendas), es así porque se considera a los alquileres adquisiciones onerosas en las que el inquilino obtiene un derecho de uso sobre el inmueble.

A pesar de que lo conoce y paga muy poca gente, se trata de un impuesto obligatorio. Por tanto, ojo con celebrar un contrato de este tipo y no tributar por ello, pues la Administración tiene 4 años para imponerte una sanción desde que se firme el arrendamiento.

 

¿Quiénes están obligados a pagar este impuesto?

Los sujetos obligados al pago del impuesto son los arrendatarios, quienes tienen un plazo de 30 días hábiles desde que se firma el contrato para presentar la autoliquidación en la administración donde radique el bien inmueble. También pueden realizar el trámite telemáticamente.

(Por ejemplo, si el bien se encuentra sito en Madrid y se opta por hacer el pago de forma presencial, habría que acudir a la Dirección General de Tributos y Ordenación y Gestión del Juego, situada en el Pº del General Martínez Campos 20).

En el supuesto de que el inquilino no cumpla con su deber, responderá subsidiariamente el arrendador. No obstante, para que se pueda reclamar este tributo al casero es necesario que éste no le haya exigido al inquilino justificante de pago del tributo una vez se hubiera satisfecho la primera mensualidad del alquiler.

Por tanto, nos encontramos con la obligación de los arrendatarios de pagar el impuesto y con la obligación de los arrendadores de pedir un justificante de dicho pago.

 

¿Cuánto se tiene que pagar?

Para calcular el importe del impuesto que se debe satisfacer hay que determinar, en primer lugar, la base imponible (BI) que será <<la cantidad total que haya de satisfacerse por todo el período de duración del contrato>>

Cómputo de la duración del contrato:

  • Si en el contrato no se ha establecido un plazo de duración: se computarán 6 años.
  • Si en el contrato se establece un plazo de duración inferior a 3 años: se computarán 3 años.
  • Si en el contrato se establece un plazo superior a 3 años: se respetará el plazo pactado.

Una vez  determinada la BI se tiene que multiplicar ésta por la tarifa que fije cada Comunidad Autónoma (ya que nos encontramos ante un impuesto cedido). Así, por ejemplo, la tarifa fijada por la Comunidad de Madrid es la siguiente:

Por tanto, si pagas 850 € al mes de alquiler y el plazo fijado es de 1 año prorrogable tendrás que realizar el siguiente ingreso a la Hacienda Pública:

Depósito de la fianza

Es sabido por todos que cuando se celebra un contrato de arrendamiento se exige al arrendatario el depósito de una fianza correspondiente a una mensualidad de renta si se trata del alquiler de una vivienda.

Lo que no se sabe es que el arrendador tiene la obligación de depositar dicha fianza en los registros u oficinas determinados por las Comunidades Autónomas. En Madrid, por ejemplo, se tiene que realizar el pago por transferencia bancaria a favor de la Agencia de Vivienda Social; en la Comunidad Valenciana, por el contrario, se tiene que depositar la fianza presencialmente en alguno de los registros de las oficinas de la Administración (por ejemplo en el REGISTRO GENERAL DEL INSTITUTO VALENCIANO DE LA ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA) o en cualquier oficina de Correos.

Si se incumple este deber el arrendador puede ser sancionado, pero se deja al arbitrio de las Comunidades Autónomas la regulación del régimen disciplinario. Por este motivo, ponemos a tu disposición los enlaces de las páginas web de algunas regiones dónde se explica con detalle esta obligación:

 

Deducción por alquiler de vivienda habitual

Cabe destacar que no sólo existen obligaciones para las personas que suscriben un contrato de arrendamiento, sino que éstas se pueden beneficiar de algunas deducciones establecidas en la legislación tributaria de nuestro ordenamiento.

Hasta el año 2014 existía una deducción a favor del inquilino de carácter estatal por alquiler de vivienda habitual para aquellos contribuyentes cuya base imponible fuera inferior a 24.107,20 € anuales. No obstante, en el año 2015 se suprimió esta deducción estableciéndose un régimen transitorio para que aquellas personas que hubieran suscrito un contrato de arrendamiento antes del 1 de enero de 2015 puedan seguir disfrutando de esta deducción,  conforme a la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas vigente en el año 2014.

Por tanto, aquellos arrendatarios que hayan firmado el contrato con fecha posterior a la indicada ut supra no se podrán aplicar la deducción estatal. Esto no significa que no exista ningún beneficio; las Comunidades Autónomas regulan algunas deducciones para beneficiar a aquellas personas que viven arrendadas. Así por ejemplo:

 

Cataluña

En Cataluña, por el alquiler de la vivienda habitual, se regula una deducción del 10%  de las cantidades abonadas con un límite máximo de 300 € anuales (600 € en caso de declaración conjunta) para aquellos inquilinos que cumplan alguno de estos requisitos:

  • El contribuyente debe encontrarse en alguna de estas 3 situaciones:
  • Que sea menor de 32 años (<32 años).
  • Que tenga un grado de discapacidad igual o superior al 65%.
  • O sea viudo y mayor de 65 años.
  • La BI de la declaración de la renta no puede ser superior a 20.000 € (30.000 si se trata de declaración conjunta). Para el cómputo de esta cuantía no hay que tener en cuenta el mínimo personal y familiar.
  • Las cantidades abonadas por el alquiler no pueden exceder el 10% de los rendimientos netos.

Además, la legislación autonómica de Cataluña permite que las familias numerosas se apliquen esta deducción del 10% con un límite máximo de 600 € anuales si cumplen los requisitos mencionados en el número 2 y 3.

 

Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid establece una deducción por arrendamiento de vivienda habitual para aquellos inquilinos que sean menores de treinta y cinco años (<35 años).

Así las cosas, si eres menor de treinta y cinco años y vives de alquiler podrás deducirte en tu Declaración de IRPF un 20% de las mensualidades que hayas satisfecho durante todo el periodo impositivo por el arrendamiento de tu vivienda habitual.

No obstante, para aplicar esta ventaja fiscal hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Se establece un límite máximo de deducción de 840 €. Por tanto, a pesar de que el 20% de los importes satisfechos sea superior, sólo podrás deducirte, como máximo, esos 840 €.
  • Sólo se pueden aplicar esta deducción aquellos que abonen por el arrendamiento cantidades superiores al 10% de su base imponible. Es decir, si tu base imponible asciende a un total de 24.000€, será necesario que pagues de alquiler como mínimo 2.400 € al año para que puedas beneficiarte de esta deducción.

Superar este 10% no es difícil si vives en Madrid, dado que los arrendamientos de vivienda de la capital se caracterizan por tener un precio elevado.

  • Se tiene que acreditar el depósito de la fianza (bastaría, por ejemplo, con una copia del resguardo del mismo).

 

Comunidad Valenciana

La Ley 13/1997, de 23 de diciembre, de la Generalitat Valenciana, por la que se regula el tramo autonómico del impuesto sobre la renta de las personas físicas y restantes tributos cedidos regula también unas deducciones para facilitar el acceso a la vivienda:

  • Deducción del 15% de las mensualidades abonadas, con el límite de 459 €.
  • Deducción del 20% de las cantidades satisfechas:
  • Si el arrendatario es menor de 35 años o tiene un grado de discapacidad física o psíquica igual o superior al 65% y al 33% respectivamente.
  • Deducción del 25% de las cantidades abonadas anualmente, si el arrendatario es menor de 35 y además tiene un grado de discapacidad igual o superior al 65% o 33%, dependiendo de si esta es física o psíquica.

No obstante, para que te concedan estas ventajas fiscales no basta con encontrarse en uno de los supuestos anteriores, sino que además se deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Tiene que tratarse del arrendamiento de la vivienda habitual del contribuyente, ocupada efectivamente por él.
  • La fecha de la suscripción de dicho contrato tiene que ser posterior al 23 de abril de 1998.
  • Es necesario que se haya constituido el depósito de la fianza a favor de la Generalitat.
  • Que, como mínimo durante la mitad del periodo impositivo, ni el contribuyente ni ningún miembro de su unidad familiar sean titulares de otra vivienda que se encuentre a menos de 100 kilómetros de la vivienda que está siendo arrendada.
  • Que el arrendatario no tenga derecho a otra deducción por vivienda habitual.
  • Que la base imponible de la declaración de IRPF no supere los 25.000 euros, en tributación individual, o a 40.000 euros, en tributación conjunta.

 

sociedadEn conclusión, si suscribes un contrato de arrendamiento ya sabes que puedes beneficiarte de unas deducciones reguladas por las Comunidades Autónomas; pero ojo con no tener en cuenta las cargas fiscales, pues la Administración puede sancionarte por incumplir una obligación tributaria.