Con la llegada del nuevo año y el surgimiento de las nuevas fuerzas políticas, el debate acerca de la legislación vigente para los autónomos ha suscitado un gran interés. El presente artículo tratará de abordar las recientes reformas y los beneficios que favorecerán a este colectivo.

 

1480625323_f0e3Legislación Autónomos

Se considera autónomo a todo trabajador que realiza una actividad laboral a título lucrativa y de forma habitual, personal y directa. El trabajo es realizado de forma independiente, y normalmente no recibe un salario fijo mensual sino que depende de los beneficios obtenidos por ese período de tiempo.

Dentro del colectivo de autónomos se pueden señalar diferentes tipos:

  • Profesional autónomo, caracterizado por trabajar por cuenta propia y cuyas actividades laborales son profesiones liberales según el listado de actividades profesionales del IAE. Dentro de esta categoría habrá autónomos colegiados.
  • Autónomo económicamente dependiente, también llamados TRADE, son aquellos que facturan a un único cliente el 75% o más de sus ingresos. Este autónomo está sujeto a unas normas de protección mayores.
  • Autónomo colaborador, que se acoge a un régimen jurídico muy concreto, ya que debe cumplir con unos requisitos y características específicas para poder acogerse a este régimen. Normalmente, esa figura jurídica es ocupada por el cónyuge o familiares directos del autónomo principal.
  • Autónomos administradores de sociedades, todas las sociedades mercantiles requieren por ley de un administrador en su dirección. Esta figura es llamada autónomo societario. Siempre que esa figura esté ocupada por una persona física deberá cotizar a la Seguridad Social bajo el régimen de autónomo.

Toda esa información se recoge en la ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajador Autónomo. En esta norma jurídica se contemplan aspectos muy importantes para el desarrollo de la vida del trabajador. A continuación se realizará una aproximación de las consideradas más importantes.

El trabajador autónomo sólo podrá firmar un contrato cuando esté supeditado a la ejecución de una obra o serie de ellas o la prestación de un servicio. Es decir, no podrá contraerse un contrato de duración indeterminada. En cuanto la forma, podrá ser por escrito u oral.

Sin duda, uno de los aspectos más relevantes para todas aquellas personas que pertenecen a ese colectivo es la cotización a la Seguridad Social. Esta cotización está recogida en el artículo 15 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, y demás disposiciones de desarrollo. Sin embargo, no es posible aquí determinar la cotización concreta en tanto que depende de la Ley General de Presupuestos, es decir, cambia cada año.

Sin embargo, se pueden ofrecer unas normas generales para elegir la cotización que sea más conveniente con los beneficios obtenidos. Se debe aclarar que las bases de cotización son las cuotas que los autónomos pagan mensualmente a la Seguridad Social. A la hora de elegir una base de cotización es necesario realizar una reflexión a largo plazo, puesto que si se elige una cotización mínima, circunstancias como enfermedad, invalidez o jubilación o extinción de actividad estarán menos protegidas.

Especial mención requieren las circunstancias de jubilación y prestación por ceses de actividad de los trabajadores autónomos. En el primer caso, conviene que a partir de los 40 años, las bases de cotización aumenten, alrededor de unos 25 antes de jubilarse, para tener el derecho de una pensión aceptable. Los requisitos que deben cumplir los trabajadores autónomos para obtener una pensión de jubilación son los siguientes:

  • Si se ha cotizado 38 años y medio, se podrá acceder a la jubilación a los 65 años en lugar de a los 67 como establece la ley.
  • El período mínimo de cotización es de 19 años en 2016. En 2017 se espera que aumente hasta los 20 años.
  • La cantidad de pensión dependerá de las cantidades y años cotizados, como se ha dicho anteriormente. Esta pensión puede variar entre 50 y el 100% de las bases reguladoras.

En cuanto a la segunda circunstancia señalada como especialmente relevante, la prestación por cese de actividad de los trabajadores autónomos, se observa una diferencia entre estos trabajadores y los asalariados. Los autónomos cuentan con una protección por cese de actividad, coloquialmente conocida como el paro de los autónomos. Esta protección fue instaurada por la Ley 32/2010, de 5 de agosto, de protección por cese de actividad a los trabajadores autónomos. Esta protección no sólo incluye la prestación de una cantidad dineraria sino también la posibilidad de asistir a sesiones formativas que ayuden a la reinserción laboral. Para poder obtener este paro se deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Estar afiliado a la Seguridad Social.
  • Tener cubierta la protección por Accidentes de Trabajo y Enfermedades profesionales.
  • Tener cubierto el período mínimo de cotización por cese de actividad, que debe haberse efectuado en los 48 meses anteriores al cese y al menos 12 deben ser continuados.
  • Situación legal de cese de actividad.
  • Estar en disposición activa para la reincorporación al mercado de trabajo.
  • No estar en situación de obtener la jubilación.
  • Haber realizado todos los pagos pertinentes a la Seguridad Social.
  • Suscribir el compromiso de actividad.

Otra de las dudas más frecuentes con las que se encuentra un autónomo es qué derechos colectivos pueden ser titulares. Esta temática viene recogida en el artículo 19 del Estatuto del trabajador autónomo:

  1. Afiliarse al sindicato o asociación empresarial de su elección, en los términos establecidos en la legislación correspondiente”.
  2. “Afiliarse y fundar asociaciones profesionales específicas de trabajadores autónomos sin autorización previa”.
  3. “Ejercer la actividad colectiva de defensa de sus intereses profesionales”.

 

1479150746_f044Propuestas para la reforma del Trabajador Autónomo

Desde que se presentó a las primeras elecciones generales, Ciudadanos -El Partido de la Ciudadanía- proclama la reducción necesaria de la cotización de los trabajadores autónomos. Así, tras la firma del acuerdo firmado por este partido y por el Partido Popular parece que esta reducción está más cerca de la realidad.

Hay dos medidas principales que deben recalcarse debido a su importancia económica: la eliminación en  la obligación de cotizar a los autónomos que ganen menos del SMI y la extensión de la tarifa plana de 50 euros al mes de los seis meses a un año. Según la Asociación de Trabajadores Autónomos, en adelante ATA, estas medidas harán que parte de los trabajadores que hasta ahora han operado bajo la economía sumergida, se conviertan en trabajadores autónomos legalmente constituidos. Además, casi un millón y medio de profesionales verán cómo se reducen sus costes.

Otras medidas que también pueden ser señaladas son la reducción del 20 al 3% de las sanciones por retrasos de más de tres meses en los pagos a la Seguridad Social y las bonificaciones en las cuotas durante las bajas de maternidad y los meses posteriores. En adicción, otro de los propósitos a incluir en la reforma es el esclarecimiento de aquellos supuestos de la deducibilidad de los gastos relacionados con el vehículo utilizado en la actividad empresarial, de manera que se pueda deducir el 50% de igual manera que sucede con el IVA. De esta forma se equipararían ambos impuestos (IRPF e IVA) para los mismos supuestos.

En síntesis, las medidas que se pueden esperar son:

  • Disminución de las sanciones por los ingresos de las cuotas a la Seguridad Social fuera de plazo.
  • Modificación del sistema de altas y bajas en la Seguridad Social, de manera que la cuotas se comiencen a pagar desde el momento precioso de alta y baja.
  • Aprobación de una tarifa plana de 50 euros para los nuevos autónomos hasta los doce primeros meses.
  • Mejora de las condiciones en las bonificaciones de los autónomos al cuidado de familiares.
  • Mejora de condiciones en las bonificaciones de permiso por maternidad, paternidad, adopciones, acogimiento, riesgo en la lactancia natural, o suspensión por paternidad.
  • Homologación de los incentivos económicos para las madres que sean trabajadoras autónomas, con las asalariadas, y se incorporen a su puesto en los dos años siguientes a su maternidad. Se busca la conciliación e igualdad de género.
  • Aclaración de los supuestos de la deducibilidad de los gastos relacionados con el vehículo utilizado en la actividad empresarial, de manera que se pueda deducir el 50% de igual manera que sucede con el IVA. De esta forma se equipararían ambos impuestos.

 

1481663589_f073Cuándo y cómo se recogerán esos beneficios para los autónomos

Este parece ser el primer compromiso adquirido por el nuevo Gobierno. Para ello se creará una Subcomisión parlamentaria en la Comisión de Empleo y Seguridad Social para negociar todo lo aquí expuesto. Se espera que estas medidas puedan ser aprobadas en el término de seis meses.

Tras haber realizado una aproximación al derecho de los autónomos, sólo queda esperar para ver si, finalmente, quedan aprobadas estas medidas.

Desde Grupo LaBE consideramos que es necesario que se aborde esta materia con urgencia y se permita a las más de 3.110.522 pequeñas y medias empresas que existen en nuestro país igualar sus derechos laborales a los de los trabajadores asalariados.