El arbitraje se usa tanto en el ámbito civil como en el ámbito jurídico-económico para solucionar las controversias de forma rápida y eficaz. Posee además sus propios órganos, como son: Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Madrid, la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje (CIBA), la Corte Española de Arbitraje o el Tribunal Arbitral de Barcelona (TAB), la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional de París (CCI), el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), o el Tribunal Arbitral del Deporte de Lausana (TAS).

En estos órganos se podrán realizar procedimientos arbitrales como nulidad, revisión y ejecución de laudos. También, procedimientos de reconocimiento y ejecución de laudos extranjeros.