El mundo de la abogacía se encuentra actualmente en una encrucijada. Sin duda, se trata de un sector basado en un modelo de negocio muy tradicional y hasta hace poco ha seguido avanzando ajeno al gran cambio tecnológico en el que estamos inmersos. Pero la realidad es que la transformación digital está reformulando la manera de entender las organizaciones sea cual sea su sector, y los despachos de abogados no son un caso aparte. En este sentido, recientemente han surgido propuestas tecnológicas basadas en Big Data, Machine Learning e Inteligencia Artificial específicamente diseñadas para actuar como asesores legales, dando soporte, indistintamente, a bufetes, magistrados y juzgados.

 

factoresAclarando términos. ¿Qué es Big Data, Machine Learning e Inteligencia Artificial?

¿Quién no ha oído hablar de Big Data o Inteligencia Artificial? Cada vez resulta más habitual escuchar estos términos en el día a día y buena prueba de ello es que estas tecnologías están empezando a formar parte de nuestras vidas. No obstante, es evidente que existe cierto escepticismo en la opinión pública respecto a determinadas aplicaciones que puedan derivarse de su uso, en algunos casos motivadas por desconocimiento o reticencia al cambio. Por ello, resulta indispensable aclarar y definir brevemente estos términos.

  • Big Data

Probablemente estemos ante el concepto más de moda en este momento. La realidad es que, actualmente, en boca de todos, el Big Data está sobrevalorado. Simplificando y sin entrar en aspectos técnicos, se podría decir que las herramientas Big Data difieren de los análisis de datos tradicionales en dos aspectos:

  • El volumen de datos es mucho mayor y las fuentes de donde provienen son mucho más diversas.
  • Permite el análisis de información desestructurada, es decir, archivos de texto, imágenes, videos, etcétera.

Evidentemente estamos ante una tecnología que aporta multitud de posibilidades y aplicaciones, pero que a día de hoy se ha convertido en la panacea de la innovación sin serlo realmente. En este sentido, resulta ilustrativo citar las agudas palabras de DJ Patil, quien trabaja como Chief Data Scientist en la Oficina de Ciencia y Políticas Tecnológicas de la Casa Blanca:

“El Big Data es como el sexo adolescente: todos hablan de él, nadie sabe realmente cómo hacerlo y todos piensan que los demás lo hacen…Y cuando se logra se exagera”.

  • Machine Learning

Es el siguiente gran avance en la analítica de datos y resulta el complemento perfecto para herramientas Big Data. El Machine Learning, o Aprendizaje Automático, se puede definir como el hecho de dotar a los ordenadores de la capacidad de aprender sin que se les programe de forma explícita. La idea consiste en que el propio software sea capaz de identificar correlaciones implícitas en los datos o extraer patrones que se repitan, para así poder extrapolar estas conclusiones a futuro, es decir, realizando predicciones con mucha fiabilidad sin que sea necesario conocer todas las variables que afectan a un determinado hecho.

  • Inteligencia Artificial

Sin lugar a dudas, la Inteligencia Artificial supone la gran disrupción tecnológica de nuestra era, y la base que sustentará la gran mayoría de los cambios que están por venir. Para ello, la I.A. integra tecnologías de Machine Learning y Big Data y las lleva un paso más allá con la llegada de arquitecturas computacionales basadas en modelos de redes neuronales. Según la definición de la R.A.E.:

“La Inteligencia Artificial es la disciplina científica que se ocupa de crear programas informáticos que ejecutan operaciones comparables a las que realiza la mente humana, como el aprendizaje o el razonamiento lógico.”

Las posibilidades que ofrece este tipo de tecnología son innumerables, pero veamos cuál es su aplicación en el sector que nos interesa: el derecho.

 

1485545159_f0e8Soluciones diseñadas para entornos legales basadas en Inteligencia Artificial

Como hemos visto, la innovación tecnológica ha permitido que, a día de hoy, dotar a las máquinas de capacidad de razonamiento lógico sea una realidad. Y como no podía ser de otra manera, el mundo de la abogacía y el derecho no se ha quedado fuera de esta transformación y tiene que saber adaptarse. Y es que, en los tiempos que corren, ser pioneros en la transformación digital es sin duda la gran oportunidad de las empresas para crecer dentro de su sector.

A continuación se ejemplifica este cambio disruptivo con dos grandes avances de la I.A. Adaptados específicamente al sector legal.

  • IBM y su “abogado virtual”

El gigante estadounidense IBM es una de las mayores empresas tecnológicas del mundo.Tradicionalmente se ha dedicado al desarrollo de hardware y software especialmente diseñado para entornos profesionales, y como no podía ser de otra manera, en la actualidad está a la cabeza en desarrollo de software de Inteligencia Artificial. En este sentido, es relevante destacar las palabras de Virginia M. Rommetty, actual presidenta, CEO y directora ejecutiva de IBM, que dejan patente la filosofía de la empresa:

“Lo digital se relaciona con cables, pero la inteligencia digital o, como también se la denomina, inteligencia artificial, es mucho más que eso. En la próxima década veremos cómo todo esto se combina y se convierte en la empresa cognitiva. Es el amanecer de una nueva era”.

Y con esta filosofía han creado Ross Intelligence, un software basado en computación cognitiva que tiene como tarea principal ayudar a los abogados con sus investigaciones judiciales. Pero… ¿cómo trabaja Ross?

En una primera fase, se trata de un software sabelotodo que tiene aprendidas todas las leyes y jurisprudencia (aquí es donde entra en juego el Big Data) y que además es capaz de interactuar con las personas, pudiendo responder a las preguntas contextualizando la petición y revisando su base de datos. Según sus creadores “es capaz de extraer conclusiones a partir de los hechos y más de mil millones de documentos de texto en un segundo”. Por supuesto, periódicamente lleva a cabo un seguimiento de la legislación, actualizándola en caso de que haya cambios, y avisando de tal variación si afecta al caso sobre el que está trabajando. Pero aún hay más, y en una segunda fase, Ross es capaz de aprender automáticamente de la interacción con las personas y de las particularidades de su jefe en cada caso (aquí es donde entra el Machine Learning y la arquitectura de redes neuronales). De esta manera, cada vez se vuelve más inteligente y en consecuencia más preciso.

 

 

  • KIM, el asistente virtual de RiverView Law

Pero no sólo gigantes como IBM han visto el potencial de estos softwares aplicados al derecho. Actualmente multitud de empresas tecnológicas, e incluso despachos de abogados, están empezando a implementar sus propias soluciones basadas en Inteligencia Artificial.

Otro buen ejemplo en cuanto a software de I.A. para despachos de abogados es el asistente virtual basado la plataforma tecnológica KIM. Está diseñado para implementarse, tanto en bufetes como en los departamentos jurídicos de cualquier empresa. Recientemente RiverView Law ha lanzado la versión en español de su asistente virtual, acercando todavía más este cambio de paradigma a las empresas y bufetes de nuestro país.

Si bien es cierto que tiene su aplicación jurídica, KIM es una plataforma de automatización mucho más ambiciosa, ya que está preparado para que cualquier industria o empresa pueda diseñar sobre él la automatización de sus procesos, flujos de trabajo o proyectos en marcha, así como integrarlos con otros sistemas desde una interfaz muy intuitiva.

 

1485383137_f135¿Hacia dónde vamos? ¿Podrán estos ‘softwares’ llegar a sustituir a jueces y abogados?

Volviendo con el software Ross Intelligence, el lema con en el que se presenta esta herramienta en su página reza lo siguiente; “Do more than humanly posible. Supercharge lawyers with artifical intelligence”, que traducido viene a decir; “Haz más que lo humanamente posible. Potencia la abogacía con inteligencia artificial”.

Quizá, a más de uno, esta idea le resulte un tanto aterradora, pero no tiene por qué ser así. El mensaje es claro, Ross no tiene la intención de quitarle el cometido a los abogados; está diseñado para optimizar su trabajo, para aumentar la eficiencia de las búsquedas y para ahorrar tiempo encargándose de realizar las tareas repetitivas. Pretender ser un complemento, no un sustituto.

Ahora bien, no todas las soluciones basadas en I.A. están diseñadas con el fin de complementar a los trabajadores, y por ello ciertas críticas a esta tecnología podrían estar justificadas. En cierto modo, y de forma general, el Machine Learning y la Inteligencia Artificial han sido creados para sustituir el trabajo repetitivo y de poco valor. En los bufetes estas tareas son el cometido de asociad@s, secretari@s o abogados junior. Ross convertiría la mayor parte del trabajo diario de estas personas en innecesario.

Este mismo patrón se puede extrapolar a otras industrias y sectores. “Todo trabajo de poco valor, ya muy ‘commoditizado’, será pasto de las máquinas. Y no hay que esperar mucho,” apunta Hans A. Böck, director de Lawyerpress. Desde luego, el proceso de destrucción de empleo es inevitable, sin embargo, si somos optimistas y nos amparamos en la historia, no es la primera vez que los avances tecnológicos o científicos han destruido determinados empleos y han creado otros. No obstante, todo parece apuntar a que el cambio que se avecina no tiene precedente, ya que jamás la tecnología ha experimentado un crecimiento tan veloz, con un impacto casi inmediato a escala global.

 

sociedadEn cualquier caso, los interrogantes planteados no pueden ser respondidos con certezas absolutas. Pero si hay algo seguro es que la tecnología, por sí misma, no es ni buena ni mala, sino que depende del uso que de ella hagamos. Por lo tanto, llegados a este punto, desde Grupo LaBE invitamos a la reflexión, y os planteamos la siguiente pregunta: ¿Qué opináis vosotros de la Inteligencia Artificial, y de sus posibles aplicaciones en los bufetes de abogados?

Si necesitas asesoramiento sobre este tema no dudes en contactar con nosotros.