A día de hoy, la excesiva carga tributaria sobre la transmisión de patrimonio de padres a hijos, siendo de especial relevancia las operaciones inmobiliarias, suponen un verdadero ejercicio de ingeniería financiera a pie de calle. Debido a la multiplicidad de instituciones estatales y autonómicas competentes en regulación fiscal produce que una misma operación pueda ser gravada por varios impuestos a la vez y que puede variar mucho de una región a otra. Por ejemplo, el simple hecho de dejar un inmueble en herencia, supone sujetar esa operación a la aplicación de varios referentes tributarios como son el Impuesto sobre Sucesiones, Impuesto sobre Donaciones, Impuesto sobre Transmisiones o bien, municipales como el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana más conocida como plusvalía municipal.

Así las cosas, resulta obligatorio e imprescindible que planifique las operaciones, convirtiendo esta encrucijada normativa en una ventaja y así poder reducir el pago de impuestos. Mediante una rigurosa y justa planificación de la mano de expertos en la materia como el equipo de abogados y economistas de Grupo LaBE es posible conseguir ahorros fiscales muy considerables y en muchos casos, muy cercanos a CERO. Una correcta planificación pivota en torno a dos cuestiones: Cómo se va a efectuar la transmisión de padres a hijos y Dónde va a llevarse a cabo.

Veamos unos casos hipotéticos en relación con inmuebles:

1. Transmisión mediante herencia. Los hijos habrían de hacer frente al Impuesto sobre Sucesiones y a la plusvalía municipal. En relación con el Impuesto sobre Sucesiones, la cuantía a pagar por los hijos variará en función de la Comunidad Autónoma en la que hubiera residido el fallecido. Así por ejemplo, en Madrid existe una bonificación del 99% en herencias de padres a hijos, con lo que es un territorio prácticamente libre de impuestos. En cambio, en Andalucía, las personas no favorecidas por unas limitadas reducciones (vivienda habitual, empresa familiar, valor de lo recibido inferior a 175.000 euros..) se encuentran en una situación impositivamente mucho más agresiva y la trasmisión hereditaria puede llegar a costarles hasta 100 veces de lo que hubieran pagado en Madrid. Por poner otro caso, Cataluña representa un punto intermedio, en el que los tipos no son tan altos como en Andalucía pero en el que no se puededisfrutar de la ausencia de imposición como en Madrid.

2. Transmisión mediante donación. Los hijos deberán hacer frente al Impuesto sobre Donaciones y a la plusvalía municipal en función de donde esté situado el inmueble. Si dicho inmueble se sitúa en Madrid estará libre de gravamen del Impuesto sobre Donaciones mientras que si está en municipios de Andalucía o Cataluña habrá que pagar el correspondiente impuesto.

3. Transmisión mediante una compraventa. En este caso serían los padres los que habrían de pagar la plusvalía municipal. Los hijos habrían de hacer frente al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales que varía en función de la Comunidad Autónoma en la que esté situado el inmueble. En Madrid el tipo de gravamen del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales de inmuebles es del 6% mientras que en Cataluña es del 10% y en Andalucía oscila entre el 6% y el 10%. Así un inmueble con valor de 800.000 euros pagaría 48.000 euros en Madrid y 80.000 euros en Cataluña y Andalucía.

En este orden, habría una diferencia pues de 32.000 euros. Como puede comprobarse, nuestro sistema de gravamen inmobiliario es cuanto menos, variopinto y complejo, por ello, desde LaBE Asesores queremos invitarle a que oiga nuestras propuestas de ahorro fiscal. La cotidianidad de los asuntos hereditarios y de planificación fiscal forman parte del trabajo del equipo humano de LaBE, enfocados para y por sus clientes con el fin de aprovechar los beneficios de la Ley.